Si algo ha demostrado la guerra en Ucrania es que la forma de afrontar los conflictos bélicos ha cambiado. Los ataques se producen, principalmente, desde la distancia. Con misiles guiados que consiguen impactar en el punto exacto marcado por el ejército atacante. Sin embargo, no es necesario gastarse millones de euros en nuevo armamento militar.

Esa es otra de las cosas que se ha visto en el actual conflicto entre Ucrania y Rusia: armas de bajo coste son capaces de derribar aviones cuyo precio es infinitamente superior. Un giro al que Estados Unidos se ha sumado: su Departamento de Guerra (DoW, por sus siglas en inglés) ha llegado a un acuerdo con tres empresas (Anduril, CoAspire y Zone 5) para iniciar las pruebas y la calificación del programa ‘Familia de Misiles de Gran Capacidad y Precio Asequible’ (FAMM).

Nuevo armamento para el ‘Arsenal de la Libertad’
Gracias a estos acuerdos, se acelerará la validación de una nueva familia de misiles de bajo coste, lanzados desde el aire, que fortalecerán las capacidades del llamado ‘Arsenal de la Libertad’. Unos acuerdos que, aseguran desde el gobierno estadounidense, son el resultado de diversas iniciativas de la Estrategia de Transformación de Adquisiciones. Con ello se busca, entre otras cosas, la maximización de la flexibilidad en la contratación.

“El arsenal de la libertad del siglo XXI exige una forma diferente de hacer negocios. El anuncio pone de manifiesto la Estrategia de Transformación de Adquisiciones en acción, ampliando la base industrial de defensa, desplegando capacidades con mayor rapidez y atrayendo inversión privada para financiar la innovación e incrementar la producción manufacturera”, explica el subsecretario de Guerra para Adquisiciones y Sostenimiento, Michael P. Duffey.

De este modo, según informa Infodefensa, la Fuerza Aérea adquirirá unos 28.000 misiles de crucero de bajo coste durante los próximos cinco años, en el marco de un programa valorado en 12.600 millones de dólares. Se trata de uno de los mayores programas de adquisición de armas de precisión lanzadas desde el aire del país norteamericano en los últimos años, lo que pone de manifiesto el giro hacia la compra de una gran cantidad de munición a un precio económico.

Misiles de bajo coste para saturar las defensas
Lo que se consigue con ello, lanzando un ataque masivo sobre un enemigo, es saturar las defensas aéreas sin que sea necesario hacer uso de misiles que cuesten millones de dólares. Con este programa, que prioriza la rapidez en la compra de activos y que está inspirado en su variante terrestre de misiles de crucero asequibles (Misiles Contenedorizados de Bajo Coste), se busca que cada unidad tenga un coste inferior a los 450.000 dólares.

Y, aunque se supere, seguirá estando lejos de sistemas como el AGM-158 JASSM o el futuro misil nuclear LRSO, con precios unitarios de varios millones de dólares. Este nuevo armamento está pensado para operaciones de alta intensidad, especialmente en aquellas en las que sea necesario el uso de municiones de largo alcance.

Con estos acuerdos, el país que dirige Donald Trump busca reinventar su capacidad productiva. El objetivo es elevar su producción de forma progresiva, hasta alcanzar los 8.000 misiles al año. En los contratos firmados con estas tres empresas (a las que se podrán incorporar otras más adelante) se han pactado precios fijos y un volumen mínimo garantizado.

“Las participaciones se reparten entre todos los proveedores cualificados para garantizar que varias líneas de producción estén preparadas para afrontar picos de demanda. Los contratistas que cumplan o superen los plazos de producción podrán optar a cantidades adicionales, fomentando así un entorno competitivo que premia la eficiencia y la rapidez”, explica el departamento.

AS USA