El mundo de Internet sigue procesando lo vivido durante la noche de este martes, cuando salió la noticia de la hospitalización del bloguero Perez Hilton, que en pleno directo en sus redes sociales se autolesionó con un cuchillo.

El influencer de 48 años, cuyo nombre real es Mario Armando Lavandeira Jr., tuvo que ser llevado al centro médico de Miami, en Florida, después de ser encontrado desorientado y cubierto de sangre.

Unos hechos que ocurrían mientras el periodista, famoso por su blog de cotilleos, hacía una retransmisión en directo con miles de fans que empezaron a notar cómo el comportamiento del joven era errático, y cómo se veía que estaba manchado por completo de lo que parecía ser su propia sangre, como se ve en algunas de las imágenes que publicaban sus seguidores en las redes.

Unas imágenes en las que también se ven cortes en la cara, en el torso, y con un ojo amoratado, llevando a sus fans a preocuparse por su estado de salud hasta que puso fin a su directo y desapareció la cuenta.

Entre los comentarios de la retransmisión se pueden leer algunos de gente que se preguntaba si estaba bien o si tenía algún familiar en casa. “Oye, Perez Hilton, esto no está bien, para”, escribía un seguidor.

A posteriori, desde la policía han emitido un comunicado señalando que han “recibido múltiples llamadas” de fans que estaban advirtiendo de lo que estaban viendo desde sus ordenadores o teléfonos móviles, llevándoles a personarse en su hogar junto a especialistas en salud mental.

En el comunicado compartido por un portavoz de la Oficina del Sheriff del Condado de Miami-Dade, explican qué es lo que ha ocurrido: “En muchos incidentes en los que interviene una persona que sufre una crisis de salud mental o que se está autolesionando, los agentes dan prioridad a la desescalada, creando tiempo, distancia y oportunidades para la comunicación”.

“A menos que exista una amenaza inmediata para otras personas, calmar la situación y aplicar técnicas de intervención en situaciones de crisis puede reducir la probabilidad de que se produzca un suicidio provocado por la policía y minimizar el riesgo de lesiones para la persona, los agentes y el público”, añadían en el escrito.

Un Perez Hilton que alcanzó el estrellato a mediados de los 2000 de la mano de su blog, donde contaba informaciones referidas a celebrities de la talla de Britney Spears o Lindsay Lohan.

Un mundillo en el que llegó a cruzar la línea en más de una ocasión, dándose cuenta y compartiéndolo en sus memorias, ‘Demasiada información: una vida en el escándalo’, donde relataba una conversación que mantuvo con Jennifer Aniston, y que le cambió la forma de ver las cosas, y le llevó a rebajar el tono: “La gente escribía unos comentarios con tal carga de odio que no podía llegar a leer ni la mitad”.

AS USA