Los peces de todo el mundo están comenzando a reducir su tamaño como respuesta al calentamiento de los océanos. En principio, este cambio podría ayudarles a sobrevivir, pero según una investigación publicada en Science, podría devastar las pesquerías mundiales.

El estudio fue dirigido por la Universidad de Monash en Australia, donde se descubrió un cambio evolutivo en casi 3.000 especies de peces y se realizaron proyecciones de rendimientos para las 43 pesquerías más grandes del mundo.

Según la investigación, como consecuencia del cambio climático, los peces crecen más rápido pero maduran más temprano, lo que significa que su tamaño se reduce y las capturas son más pequeñas.

Craig White, director de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Monash, señaló: “Esta evolución es buena para los peces pero mala para las pesquerías. La evolución anula los impactos del calentamiento global en la aptitud biológica de los peces, pero agrava el impacto en las capturas sostenibles”.

Hasta un 50% de perdidas

Estudios anteriores habían estimado que los rendimientos pesqueros se reducirían en un 14% si la temperatura global aumentaba 2°C por encima de niveles preindustriales. Esta nueva investigación incorpora respuestas evolutivas, aumentando la cifra al 22%. Este cambio podría causar pérdidas económicas y de volumen en la industria pesquera hasta un 50% mayores que si los peces no se adaptaran.

Para la especie básica en América del Norte, abadejo de Alaska, se estima una pérdida de hasta medio millón de toneladas: “Esto representa más de 1.100 millones de comidas de proteína de alta calidad al año solo por los efectos del calentamiento global en una especie”, afirmó David Reznick, profesor de ecología evolutiva en la Universidad de California, Riverside, quien no participó en el estudio.

La investigación se realizó en colaboración con Jan Kozłowski, de la Universidad Jagellónica en Polonia, utilizando un modelo de historia de vida validado con datos del mundo real.

AS