Estados Unidos se está consolidando como el nuevo epicentro del fútbol mundial. Tras albergar el Mundial de Clubes en 2025 y alcanzar cifras récord de asistencia e ingresos en el actual Mundial, el país deja entrever su intención de acoger los próximos grandes acontecimientos del fútbol internacional.
El siguiente podría ser el Mundial de Clubes en 2029, pero ahí cuenta con la oposición de Qatar, que está situado en posición de primera línea. Además, Estados Unidos parte como principal favorito para albergar la Copa América de 2028 y ya está confirmado, junto con México, como sede de la Copa Mundial Femenina de 2031.
Este protagonismo no es nuevo y cobró aún más fuerza en 2024, cuando el país organizó la Copa América que coronó a Argentina como campeona. Además del Mundial que se está disputando actualmente, Estados Unidos centra también todas las miradas con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, llamados a convertirse en una de las ediciones más tecnológicas de la historia. Precisamente, el calendario olímpico representa el principal punto de atención para los planes del fútbol.
Aquí entra el concepto que tienen de unificar deporte y espectáculo, algo que está quedando demostrado en este Mundial sin ninguna duda, y que quedará patente en el descanso de la final, que tendrá una duración de 30 minutos para asistir entre Tiempo y tiempo a un Show al más puro estilo Super Bowl.
“No existe competencia con los estadounidenses. Ningún país tiene el deporte tan integrado en su cultura como ellos, como parte de la formación de los ciudadanos y de la preparación para una vida basada en la competitividad, pero sin una rivalidad extrema. Además, cuentan con unas infraestructuras y unos profesionales extraordinariamente preparados para organizar acontecimientos de esta magnitud. Ningún país representa mejor lo que significa un evento global. Han sido y siguen siendo el país que más inmigrantes ha recibido, procedentes de un mayor número de países diferentes, y albergan la mayor diversidad cultural del mundo. Cambiaron el estándar de los Mundiales en 1994 y ahora han vuelto a demostrar que, incluso organizando un evento que para ellos es secundario, han ofrecido algo muy superior a lo visto anteriormente”, analiza Thiago Freitas, COO de Roc Nation Sports.
A nivel de infraestructuras y de estadios Con capacidad para albergar cualquier competición relacionada con el fútbol, no hay comparación. Un par de semanas atrás una comisión del Mundial 2030 estuvo de visita analizando el detalle todo lo que se estaba realizando aquí, pero las comparaciones sean siempre odiosas, pero en este caso más porque nada tienen que ver los estadios de Europa con los que hay en Estados Unidos.
“Creo que sería una iniciativa interesante, aunque no tendría un impacto significativo en la evolución del deporte. Aun así, supondría otro efecto positivo derivado del Mundial de Clubes. Sin duda, el presidente ha podido comprobar de primera mano la fuerza que tiene el fútbol”, afirma Renê Salviano, CEO de Heatmap y especialista en marketing deportivo.”Estados Unidos es un especialista en convertir los grandes acontecimientos deportivos en plataformas de generación de ingresos y oportunidades de negocio. Son capaces de potenciar cada competición, creando nuevas oportunidades económicas y ampliando los resultados mucho más allá de lo que sucede sobre el terreno de juego. Es natural que el país quiera concentrar cada vez más este tipo de eventos, porque generan un efecto multiplicador sobre la economía, fortalecen distintos sectores y consolidan a Estados Unidos como la principal referencia mundial de la industria del deporte”, afirma Moises Assayag, especialista en gestión y finanzas deportivas.
AS USA