Historia de Veronica Reynold
La creciente digitalización del sector financiero en México, aunque es muy beneficiosa, también incrementa significativamente los riesgos de ciberseguridad, advirtió Kaspersky.
Ese avance, impulsado por iniciativas gubernamentales, presenta un panorama de conveniencia sin precedentes, de acuerdo con María Isabel Manjarrez, investigadora de Seguridad del Equipo Global de Investigación y Análisis de la empresa.
No obstante, de igual manera, expone a los usuarios y a las entidades a riesgos de ciberseguridad cada vez más sofisticados, subrayó en entrevista con El Heraldo de México.
Únicamente en 2025 se registraron cerca de 153 mil 500 ataques bloqueados, de los cuales un alarmante 40 por ciento se dirigió específicamente a transacciones bancarias.
“Estos números subrayan la necesidad urgente de fortalecer las defensas en un ecosistema financiero en constante evolución”, destacó.
Asimismo, explicó que la expansión tecnológica y la interconexión de servicios, especialmente a través de todos los dispositivos móviles, han ampliado la superficie de ataque.
De hecho, detalló, que los troyanos bancarios móviles, como Grandoreiro y Raneiro, son una amenaza persistente en diferentes países de Latinoamérica, con 61 mil incidentes registrados sólo en 2025, por lo que el éxito de estos ataques atrae a nuevos ciberdelincuentes, haciendo de los dispositivos móviles un objetivo prioritario.
Un punto crítico es la preparación de los usuarios, dijo, ya que, a pesar de la digitalización, muchos todavía caen en este tipo de trampas básicas como abrir correos desconocidos o hacer clic en enlaces sospechosos. Esta brecha de conocimiento es aprovechada por los atacantes, resaltó María Isabel Manjarrez. Sin embargo, aseveró que la vulnerabilidad no recae únicamente en el usuario o el banco, pues existe un ecosistema complejo de intermediarios, como servicios tercerizados y proveedores de bases de datos en la nube, que también pueden ser puntos débiles y generar fugas de datos. De ahí que, subrayó, la seguridad debe ser integral, abarcando a todos los actores involucrados desde la fase de planificación. Por Verónica Reynold EEZ
El Heraldo