La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes tiene previsto presentar este lunes una propuesta legislativa que otorgaría a millones de familias al menos 3,000 dólares por niño, como parte del paquete de ayuda de 1.9 billones del presidente, Joe Biden, contra la crisis económica provocada por la pandemia de coronavirus.

El Servicio de Impuestos Internos (IRS, por su sigla en inglés) proporcionaría 3,600 dólares al año por cada niño menor de 6 años, así como 3,000 dólares por cada menor entre 6 a 17 años. Estas cantidades disminuirían para los ciudadanos que ganan más de 75,000 dólares anuales, así como para las parejas que suman conjuntamente más de 150,000 al año, según el adelanto de la propuesta publicado en medios.

Los pagos se enviarían mensualmente a partir de julio en función de los ingresos de la persona o familia en 2020. Aunque el crédito propuesto es solo por un año, algunos demócratas afirmaron que pelearían para convertirlo en permanente y combatir la pobreza infantil en Estados Unidos a largo plazo.

El proyecto de ley, encabezado por Richard E. Neal, demócrata por Massachusetts y presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, se conoce mientras los demócratas aceleran para sacar adelante el plan de estímulo antes de final de mes.

Se produce días además días después de que el senador Mitt Romney, republicano por Utah, presentara una propuesta para enviar aún más dinero en efectivo directo por niño a las familias estadounidenses, comprometiendo así apoyo bipartidista al plan de Biden.

“La pandemia está llevando a las familias a la pobreza, y es devastador. Estamos haciendo que el crédito tributario por hijos sea más generoso, más accesible y, al pagarlo mensualmente, este dinero será la diferencia de tener un techo o comida en la mesa”, argumentó Neal en un comunicado a la cadena CNN.

El proyecto de ley, de 22 páginas, fue adelantado por el diario The Washington Post.

Esta medida definiría la agenda económica de la Administración Biden y podría dejar una huella duradera en la política de bienestar estadounidense. Su ejecución también podría resultar crucial para aclarar la capacidad de los demócratas de mantener el control del Congreso, dado su probable impacto directo en la vida de decenas de millones de votantes.

A pesar del apoyo de Romney, varios legisladores republicanos y académicos conservadores han criticado estas medidas porque, dicen, proporcionarían ayuda del gobierno tanto a los ciudadanos que trabajan como a los que no.

Los funcionarios de la Casa Blanca y los demócratas del Senado han revisado la propuesta de Neal y apoyan el plan, según los citados medios, que supondría más de 120,000 millones de dólares anuales del erario público, aumentando el déficit nacional.

Estados Unidos tiene una de las tasas más altas de pobreza infantil en el mundo desarrollado, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, en parte porque gasta menos en prestaciones para menores que casi cualquier otro país.

Un análisis de la Universidad de Columbia sobre la propuesta de Biden reveló que reduciría el número de niños en situación de pobreza hasta en un 54%, es decir, cinco millones de niños. Más de un millón de niños negros saldrían de la pobreza con el plan, según los investigadores.

“El mayor impacto que podemos provocar por la justicia económica en nuestro país radica en una política que reduzca la pobreza infantil”, señaló el senador democrata Cory Booker.

El Departamento del Tesoro administraría una web para que las familias actualicen su información si sus ingresos anuales disminuyen y se vuelven elegibles para el pago.

El IRS comenzaría a enviar pagos el 1 de julio de una manera similar a como envió los pagos de estímulo, depositando directamente el dinero en las cuentas bancarias de los contribuyentes. Según un borrador del plan, el IRS depositaría cheques por valor de 300 dólares mensuales por cada menor de 6 años y de 250 por cada niño de 6 a 17 años. Eso equivaldría a 3,600 y 3,000 dólares anuales respectivamente.

El plan representa una expansión de un crédito tributario por hijos de 2,000 dólares en vigor actualmente, tanto al extenderlo a familias de bajos ingresos como al hacerlo más generoso. Según el plan de Neal, los parámetros actuales de eliminación de estos 2,000 dólares existentes serían los mismos. Reducir el requisito de ingresos por esa ayuda reduciría su valor para las familias más ricas y se saltaría la promesa de Biden de no aumentar los impuestos a las familias con menos de 400,000 dólares en ingresos anuales.

Matt Bruenig, fundador del grupo de expertos de izquierda People’s Policy Project, advirtió que vincular el beneficio al año anterior significaría que algunas familias recibirían demasiado o muy poco dinero si han tenido más hijos, o ha habido cambios familiares, como de matrimonio o custodia.

“Muchas familias cuyas circunstancias cambian terminarán recibiendo pagos mensuales más bajos de lo que son elegibles, o se encontrarán con una enorme factura de impuestos sorpresa al final del año”, advirtió Bruenig.

Según el plan de Neal, las reglas para los niños inmigrantes son las mismas que las de la ley existente, lo que significa que un menor debe tener un número de seguro social para que la familia reciba el beneficio, pero los padres no. Alrededor de cuatro millones de declaraciones de impuestos fueron presentadas por personas sin un número de seguro social antes de que los republicanos restringieran la elegibilidad en su ley fiscal de 2017.

“El presidente ha convertido en una prioridad central de su primera propuesta legislativa reducir la pobreza infantil a la mitad este año a través de una expansión del crédito tributario por hijos en el Plan de Rescate estadounidense, y espera trabajar con los miembros del Congreso en esta legislación”, comunicó un portavoz de la Casa Blanca.

Con información de AP, The Washington Post, The New York Times y CNN.