La NASA espera establecer su presencia en todo el sistema solar, como parte de los planes a largo plazo para llevar a sus astronautas a Marte y más allá.

La revelación de sus ambiciones de enviar humanos al Planeta Rojo surge previo a su misión de instalar un asentamiento permanente en la Luna, cuya última fase consistirá en un vuelo de prueba sin tripulación de seis semanas de su cohete Space Launch System y la nave espacial Orión.

Se espera que la misión Artemis I, que la agencia espacial busca lanzar el 29 de agosto, vuelva a llevar a los astronautas a la Luna para 2025, una empresa que podría servir como campo de pruebas para las tecnologías destinadas a visitar Marte.

Pero el domingo, el administrador asociado de tecnología de la agencia habló de sus ambiciones a largo plazo de ir más allá de Marte y sentar las bases para una “presencia en todo el sistema solar”.

“El punto es que no nos detendremos cuando hayamos ido a Marte”, explicó el doctor Bhavya Lal a The Telegraph.

“Para cuando tengamos asentamientos prósperos en Marte, probablemente tengamos suficiente tecnología para poder profundizar en el espacio.

“Creo que esa idea es simplemente que no nos detendremos. Nuestra visión estratégica a largo plazo es tener una presencia sostenida en la Luna, Marte y en todo el sistema solar.

“Al más alto nivel, nuestro objetivo no es simplemente visitar un lugar, sino traer el sistema solar y más allá a nuestro ámbito económico”.

A pesar de una serie de rayos que cayeron en la plataforma de lanzamiento, el cohete de prueba de 322 pies (98 metros) sigue listo para despegar el lunes, según la NASA.

La histórica misión enviará una cápsula tripulada vacía a la órbita lunar, 50 años después del programa Apolo de la agencia espacial, que llevó a 12 astronautas a la luna.

Se colocarán tres maniquíes de prueba en la cápsula de Orión para medir la vibración, la aceleración y la radiación, algunos de los mayores peligros para los humanos en el espacio profundo.

Las autoridades dijeron que ni el cohete, ni la cápsula, ni el equipo de tierra sufrieron ningún daño como resultado de los cinco rayos que impactaron el sábado en las torres de 600 pies que rodean el cohete en el Centro Espacial Kennedy de la NASA.

“Claramente, el sistema funcionó como fue diseñado”, destacó Jeff Spaulding, director senior de pruebas de la agencia.

“Estamos dentro de las 24 horas para el lanzamiento en este momento, lo cual es bastante sorprendente para el lugar en el que hemos estado en este viaje”, declaró a los periodistas.

El vuelo de seguimiento de Artemis, programado para 2024, llevaría a cuatro astronautas a volar alrededor de la luna. En 2025 podría haber un aterrizaje.

La NASA tiene como objetivo el polo sur inexplorado de la luna, donde se cree que los cráteres permanentemente sombreados contienen hielo que podría ser utilizado por futuras tripulaciones.

Con información adicional de Associated Press