Historia de Roberto Trejo
Telefónica Movistar llegó a México hace 25 años y en su momento fue recibida con buenos ojos, pues representaba una competencia directa para Telcel , la empresa de telefonía móvil propiedad del empresario Carlos Slim Helú . La expectativa era que, con más competencia en el mercado, mejorarían los precios y los servicios para los usuarios. Si bien la empresa española logró construir una enorme base de clientes en el país, lo cierto es que nunca pudo arrebatarle el liderazgo a Telcel , que se mantuvo como la compañía de telefonía móvil más grande de México y con la mayor cantidad de usuarios. Aunque en distintos momentos Movistar logró poner en aprietos a la empresa mexicana , hoy Telcel sigue dominando el mercado, incluso pese a las regulaciones que se han impuesto en su contra. Mientras tanto, Telefónica ha decidido vender prácticamente todo su negocio en México para salir del país.
Por qué Movistar nunca alcanzó a Telcel?
Aunque
Movistar mantuvo durante años el segundo lugar entre las telefónicas
, nunca logró alcanzar a Telcel en México. La razón es una combinación de ventaja inicial, mayor infraestructura y una gran diferencia en los ingresos que genera cada cliente. Cuando la empresa española comenzó a competir con fuerza en el país, T
elcel ya llevaba años construyendo la red de telefonía móvil más amplia
del territorio. Ese despliegue de cobertura —popularizado por el lema “
todo México es territorio Telcel
”— le permitió sumar millones de usuarios antes que sus rivales. Esa ventaja temprana fue muy difícil de revertir. Además,
Telcel pertenece a América Móvil
, el gigante de telecomunicaciones del empresario Carlos Slim Helú. Según análisis de la consultora The Competitive Intelligence Unit (CIU), la compañía mantuvo durante años una participación cercana al 70% del mercado móvil, lo que significa que
concentra la mayor parte de los clientes y de los ingresos del sector
Movistar arrastró durante años problemas de cobertura
, sobre todo fuera de las grandes ciudades. Con el tiempo, los altos costos del espectro radioeléctrico y del mantenimiento de su red llevaron a la empresa a reducir su infraestructura propia e incluso a utilizar la red de AT&T para transportar su tráfico. A esto se suma otro punto clave: el dinero que deja cada usuario.
convertirse en el segundo operador móvil
en México gracias a compras estratégicas, fuertes inversiones y una base de clientes que genera mayores ingresos. A diferencia de otros competidores,
AT&T no comenzó desde cero
. Entre 2014 y 2015
adquirió Iusacell por 2,500 millones de dólares y Nextel México por 1,875 millones
, operaciones que le permitieron iniciar con unos 13 millones de usuarios, además de infraestructura, espectro y contratos ya existentes. Tras consolidar esas compras, la compañía anunció una inversión de 3,000 millones de dólares
para expandir y modernizar su red en el país. Al mismo tiempo lanzó planes más agresivos para atraer clientes, como llamadas nacionales sin costo adicional y otros beneficios que en ese momento no eran comunes en el mercado mexicano. Con esa estrategia comenzó a sumar entre 900 mil y un millón de nuevos usuarios cada año. Otro elemento clave fue el tipo de clientes que logró captar.
AT&T apostó con mayor fuerza por el segmento de pospago, donde los usuarios contratan planes mensuales más caros y estables. Gracias a ello ha mantenido un ingreso promedio por usuario (ARPU) de entre 143 y 146 pesos. Mientras tanto,
Movistar siguió concentrando gran parte de su base en prepago
, donde el gasto es menor y más variable. Con el paso de los años, esa diferencia terminó reflejándose en el tamaño de sus bases de clientes. Para el tercer trimestre de 2025,
AT&T ya contaba con 24.1 millones de usuarios mientras
Movistar reportaba 21.1 millones
, lo que confirmó el cambio en el orden del mercado móvil mexicano, dominado por
Telcel con más de 84 millones de clientes
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