Las versiones sobre una supuesta hospitalización de Donald Trump explotaron este sábado y encendieron la conversación política en Estados Unidos.
El rumor corrió con fuerza en redes sociales, saltó a coberturas de medios estadounidenses y obligó a la Casa Blanca a reaccionar en medio de una jornada marcada por especulaciones, dudas y mucha tensión alrededor del paradero del presidente.
Cómo arrancó el rumor que agitó a Washington
Todo comenzó cuando circularon publicaciones no verificadas que aseguraban que Trump habría sido trasladado al Centro Médico Militar Walter Reed. A eso se sumó el hecho de que el presidente pasó varias horas sin hablar con la prensa, lo que alimentó todavía más la maquinaria del rumor.
En paralelo, también se mencionaron presuntos cierres de rutas y posibles restricciones aéreas en la zona, aunque esos datos no fueron verificados oficialmente.
La respuesta de la Casa Blanca y el posteo que buscó apagar el incendio
La desmentida llegó desde el entorno oficial. Según la respuesta citada por la prensa estadounidense, el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, publicó en X que Trump había estado “working nonstop in the White House and Oval Office” durante el fin de semana de Pascua.
Además, la cuenta Rapid Response 47 de la Casa Blanca lanzó otro mensaje todavía más agresivo, en el que calificó las versiones como teorías conspirativas y remató con una frase destinada a cerrar la discusión: “Fear not! President Trump literally never stops working.”