Un desgarrador crimen ocurrió al interior de un domicilio en el condado de Charles, en Maryland, Estados Unidos, donde un sujeto habría matado a golpes a su propia hija debido a que lloraba mucho.

De acuerdo con documentos de la corte estatal, Jordan Nathaniel Savoy se quedó durante unas horas a cargo de su hija, de cuatro meses de edad, además de sus otros dos hijos, de dos y tres años de edad, mientras su mamá iba a trabajar.

Seis horas después, Savoy habló por teléfono con su pareja sentimental y madre de sus hijos, para comentarle que la más pequeña de ellos parecía no responder y sentirse mal de salud.

Minutos después, la niña aparecía pálida en una videollamada hecha por Savoy, por lo que la mamá pidió que se acercara la Policía local para averiguar el estado de salud de la bebé, quien ya no presentaba signos de vida.

“No dejes que me encierren”

Instantes después, agentes de Policía del Condado de Charles se presentaron en el domicilio de Savoy, donde encontraron a la menor sin signos vitales. Minutos más tarde, médicos forenses detallaron que la nena había sufrido múltiples fracturas de cráneo y clavícula, presuntamente por haber sido golpeada.

Mientras era conducido por los agentes de Policía, Savoy gritaba a su esposa que no permitiera que se lo llevaran preso. Actualmente se encuentra detenido y en espera de sentencia por cuatro delitos distintos.

Contaba con un historial de abuso
De acuerdo con la pareja sentimental del presunto filicida, él solía aprovechar su mayor fuerza física para golpearla en repetidas ocasiones, muchas veces en frente de sus propios hijos.

Unos días antes habían discutido por una serie de

moretones

en el pequeño cuerpo de su hija, a lo que él dijo que seguramente se había caído. Poco tiempo después la bebé perdería la vida.

Agencias

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