El proyecto insignia del gobierno federal, el Tren Maya, atraviesa un escenario complejo marcado por pérdidas financieras crecientes y presiones legales por daño ambiental.

De acuerdo con sus estados financieros más recientes, el sistema ferroviario opera con números rojos, mientras enfrenta una demanda colectiva por 572 millones de pesos impulsada por organizaciones civiles.

Pérdidas millonarias: casi 10 millones diarios
Durante su segundo año completo de operación, el Tren Maya registró:

Pérdidas diarias de 9.9 millones de pesos
Una pérdida operativa anual de más de 3,649 millones de pesos
Incremento frente a 2024, cuando perdía cerca de 7 millones diarios
Aunque los ingresos por transporte han aumentado, no han logrado compensar los costos operativos, que se duplicaron en 2025.

¿Por qué no es rentable?
Entre las principales causas destacan:

Aumento en costos de operación y servicios
Menor crecimiento de ingresos frente al gasto
Dependencia de subsidios públicos
Además, el modelo de negocio enfrenta un reto clave: el perfil de sus usuarios.

El reto: atraer turistas internacionales
El director del proyecto, Óscar David Lozano Águila, reconoció que:

La mayoría de usuarios son locales y turistas nacionales
Los turistas internacionales, que generan mayores ingresos, aún son minoría
Esto limita la rentabilidad, ya que los boletos para visitantes extranjeros suelen tener precios más altos.

Demanda ambiental: 572 millones en juego
En paralelo, la ONRE presentó una demanda colectiva por daño ecológico, que involucra a:

Grupo México
ICA
Acciona
BANJERCITO
GAFSACOMM

Y la propia empresa estatal del Tren Maya
El monto reclamado asciende a 572 millones de pesos, aunque el proyecto sostiene que la demanda aún no ha sido admitida.

Señalamientos por daño ambiental
Diversas organizaciones y organismos internacionales han documentado:

Afectaciones a selva y cenotes
Impacto en ecosistemas y comunidades
Posibles violaciones a derechos ambientales
El Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza incluso calificó el proyecto como un caso de ecocidio y etnocidio.

Falta de claridad en la remediación
Aunque la Secretaría de Medio Ambiente, encabezada por Alicia Bárcena, ha reconocido daños:

No se ha publicado un plan detallado de remediación
No se han precisado zonas ni magnitud total de afectaciones
La mayor evidencia se concentra en el Tramo 5, pero hay dudas sobre el resto
Claves del caso Tren Maya
Opera con pérdidas de 9.9 millones de pesos diarios
No logra equilibrar ingresos y costos
Depende de subsidios del gobierno
Enfrenta demanda ambiental por 572 mdp
Señalamientos por daños ecológicos y sociales

Reto principal: atraer turismo internacional

El futuro del Tren Maya dependerá de su capacidad para mejorar su rentabilidad y atender los cuestionamientos ambientales, en un contexto donde el proyecto sigue siendo uno de los más relevantes —y debatidos— del país.

El Imparcial