El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves en una entrevista con Fox que China habría encargado la compra de 200 aviones Boeing. En su primer día de reuniones en Pekín con su homólogo Xi Jinping, y tras movilizar una delegación histórica estadounidense —que incluye magnates como Tim Cook o Elon Musk—, Trump informó que China quiere comprar aviones fabricados en EEUU. “Eso es algo muy importante”, indicó.
Sin embargo, hasta el mediodía del viernes, China no ha confirmado la operación. De acuerdo con Reuters, Trump y Xi estuvieron discutiendo la compra de 500 aviones. La cifra es mucho menor de lo que esperaban analistas internacionales, y tras el anuncio de Trump en Fox, las acciones de Boeing cayeron un 4,1% en la sesión bursátil del jueves.
Por su parte, el presidente Xi declaró durante el encuentro con Trump que habían conseguido “una amplia gama de resultados de cooperación”, sin dar más detalles. En la misma línea siguió un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China al afirmar que las reuniones entre los presidentes “inyectó la estabilidad y la certeza que tanto necesitaba el mundo”. Pero no hay más información de la parte china.
En todo caso, el gesto de China a Boeing y EEUU es significativo, especialmente ahora, en un mundo geopolítico tensionado donde Pekín busca la autosuficiencia en todos los sectores y no tener que depender de otras potencias para construir aviones, abastecer de energía al país o alimentar a su población.
Según una estimación de Cirium, una empresa de datos de aviación, uno de cada siete aviones en uso vuela en China. Boeing estima que la flota de aviones de China se duplicará en los próximos 20 años alcanzando casi los 10.000 aviones.
Los fabricantes de aviones compiten para vender más en China, que ahora es el segundo mercado de aviación más grande del mundo. En la década de 2010, Airbus adelantó a Boeing —la primera es una empresa europea, la segunda estadounidense— para conseguir mayor cuota del mercado, e incluso inaguró la planta de ensamblaje final del A320 en Tianjin.
Pero Pekín tendrá que comprar aviones a ambas empresas para hacer frente al enorme crecimiento que está experimentando su sector turístico. Según analistas chinos citados por reuters, el país necesita al menos 10.000 aviones nuevos. Y según proyecciones de Boeing y Airbus, China tendrá que comprar unos 9.000 ejemplares para 2045.
AS USA