Se trata de la versión tope de gama del deportivo alemán… con etiqueta Eco.


Mercedes-AMG presentó hace poco el GT 43 con motor de cuatro cilindros, que ejerce de versión de acceso al deportivo alemán. Ahora, en cambio, le sigue la variante tope de gama, por nombre GT 63 S E Performance, con prestaciones extremas gracias a un tren híbrido enchufable con motor V8.

Los rasgos estéticos distintivos del coche son la denominación del modelo resaltada en rojo, además de embellecedores trapezoidales para las cuatro salidas de escape y el distintivo E Performance del lateral.

Este superdeportivo monta de serie llantas de aleación AMG de 20 pulgadas con diseño de 10 radios. Están optimizadas aerodinámicamente, pintadas en gris tantalio y tienen un acabado de alto brillo. Las dimensiones de los neumáticos son 295/35 R20 los delanteros y 305/35 R20 los traseros.

Según Mercedes-AMG, el diseño del puesto de conducción, incluida la pantalla en formato vertical de la consola central, está orientado al conductor. Como el resto de la gama, el GT 63 S E Performance está diseñado como un 2+2.

El sistema multimedia MBUX del AMG GT 63 S E Performance contiene numerosas pantallas y funciones específicas. Los gráficos visualizan, por ejemplo, el flujo de potencia del sistema de propulsión. También puede consultarse la velocidad, la potencia, el par y la temperatura del motor eléctrico.

La batería también está situada en la parte trasera, encima del eje posterior. El motor eléctrico actúa directamente sobre este tren, proporcionando un impulso extra al arrancar, acelerar o adelantar. Si el eje trasero pierde motricidad, la fuerza del motor eléctrico también se puede transferir a las ruedas delanteras. La conexión mecánica de la tracción integral variable 4MATIC+ es posible mediante un árbol de transmisión.

Mercedes-AMG GT 63 S E Performance (2024)

La batería AMG High Performance se inspira en tecnologías que han demostrado su eficacia en los coches de carreras de Fórmula 1 del equipo Mercedes-AMG Petronas F1, si bien ofrece una capacidad de apenas 6,1 kWh. La carga se realiza a través del cargador de a bordo de 3,7 kW instalado con corriente alterna. Este proceso permite 13 kilómetros de conducción puramente eléctrica, de ahí que el coche se tenga que conformar con la etiqueta Eco.

Los ocho programas de conducción AMG DYNAMIC SELECT son Electric, Battery Hold, Comfort, Smooth, Sport, Sport+, RACE e Individual y ajustan parámetros importantes: el comportamiento de respuesta del propulsor y la transmisión, la asistencia de la dirección, la amortiguacióno el sonido.

Mercedes-AMG GT 63 S E Performance (2024)

Como curiosidad, este E Performance arranca normalmente de forma silenciosa (Silent Mode) en el programa de conducción Comfort. Aquí tienes un resumen de todos los datos técnicos. Punto interesante: Mercedes-AMG guarda silencio sobre el peso total del vehículo. El SL con el mismo motor pesa nada menos que 2,2 toneladas…

En el botón derecho del volante AMG pueden seleccionarse cuatro niveles de frenada regenerativa, que se aplica a todos los programas de conducción excepto el Smooth. En el nivel más alto es posible conducir con un único pedal y permite realimentar la batería con más de 100 kW de potencia.

El splitter delantero activo está oculto en los bajos, delante del motor. Se monta de serie en este modelo tope de gama del GT y reacciona a la posición de los programas de propulsión extendiéndose automáticamente hacia abajo unos 40 milímetros a una velocidad de 80 km/h. De este modo se crea el denominado efecto Venturi, que reduce la elevación del eje delantero.

Mercedes-AMG GT 63 S E Performance (2024)

Otro componente activo es el alerón trasero extensible, que cambia de posición en función del programa de conducción seleccionado. Este elemento adopta cinco nuevas posiciones angulares a partir de 80 km/h para optimizar la estabilidad de marcha o reducir la resistencia aerodinámica.

El tren de rodaje AMG ACTIVE RIDE CONTROL también forma parte del equipamiento de serie. Los amortiguadores adaptativos están equipados con elementos hidráulicos semiactivos (sustitutos de las estabilizadoras transversales), cuyo fin es reducir el balanceo de la carrocería.

El AMG GT 63 S E Performance también está equipado de serie con tren trasero directriz. En función de la velocidad, las ruedas traseras giran en sentido contrario (hasta 100 km/h) o en el mismo sentido (a más de 100 km/h) que las delanteras.

¿Y qué ha decidido Mercedes-AMG con el precio? Aún no se sabe, pero un vistazo al modelo hermano descapotable, el SL 63 S E Performance, puede servir de guía. Éste parte de 248.624 euros en España.

Motor 1