“Las consecuencias de la pandemia se sienten todavía y muchas empresas luchan con ellas. Pero nuestra economía sigue siendo fuerte. Contemos este año con un crecimiento del 3,6 por ciento”, dijo este miércoles (26.01.2022) el ministro alemán de Economía, Robert Habeck al presentar el informe económico anual ante el Parlamento.

El anterior Gobierno alemán había pronosticado en octubre -antes de la formación del actual Ejecutivo presidido por Olaf Scholz- un aumento del PIB de hasta el 4,1 % en 2022, el Bundesbank lo había situado posteriormente en el 4,2 % y los asesores del Gobierno preveían que se llegara a alcanzar hasta el 4,6 %.

La revisión a la baja se debe en buena parte al impacto de la variante ómicron que ha llevado a un fuerte aumento de contagios en Alemania que se prevé que tengan repercusiones sobre la actividad económica, sobre todo por el aumento de bajas laborales.

Sin embargo el informe prevé que con el avance de la vacunación la situación mejorará, con lo que puede contarse con una clara recuperación a partir de abril.

El Gobierno también prevé una reducción del paro de 0,6 puntos hasta el 5,1 por ciento.

Habeck añadió que ahora hay que sentar las bases para salir lo más rápido posible de la crisis, para lo que se requieran inversiones y un aumento de la eficiencia.

Para asegurar la competitividad y el bienestar a largo plazo, además, se necesita compaginar el crecimiento con la protección del clima, según el ministro.

“Esta transformación es un reto histórico pero también una gran oportunidad. Empezaremos este año a convertir paso a paso la economía social de mercado en una economía de mercado social y ecológica”, aseguró Habeck.

El informe económico del Gobierno para 2022 tiene como título “Por una economía de mercado social y ecológica” y, además de los habituales pronósticos, describe las líneas maestras de la política económica y financiera.

La necesidad de compaginar la lucha contra la crisis climática y enfrentar el reto que implica el cambio demográfico y articular ambos desafíos con la conservación del bienestar hace, según el informe, que Alemania necesite grandes innovaciones y una alta productividad.

Para ello el Gobierno piensa dedicar el 3,5 por ciento del PIB a inversiones en innovación y desarrollo y sacar más provecho del potencial de la digitalización.

Asimismo, el informe subraya que el ejecutivo considera que la seguridad social y económica es clave para la aceptación de las transformaciones por venir por parte de la población.

En ese contexto alude al propósito de aumentar de 9 a 12 euros la hora el salario mínimo interprofesional y las reformas planeadas en el terreno de la ayuda social.

CP (efe, afp)

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